GONZALO FERNÁNDEZ NOS PRESENTA SU APUESTA PARA EL PLA2020

¿Desde cuándo escribes?
Pues escribo desde los diez u once años. Cómo no, empecé escribiendo poesía, influenciado por los poetas clásicos (Jorge Manrique, Becquer, Espronceda, etc.). Por aquel entonces leía la revista Reader’s Digest y me encantaban los relatos que publicaban, empecé a escribir relatos imitando aquellos que tanto me fascinaban.


¿Cuál fue el motivo principal por el que te pusiste a escribir?
En un principio, creo que no hay un motivo especial, sino la necesidad, o el interés por contar las cosas que pensaba o imaginaba a semejanza de aquellos autores a los que leía y me fascinaban.
Otra cosa es cuando decidí publicar. Yo sabía que publicar era una quimera sin una inversión que nunca iba a recuperar. Pero en 2014 mi esposa me regaló el Kindle, en un intento de reducir la factura en libros, pues era una época que por necesidad vital y para combatir el estrés leía un par de libros a la semana.
Con el Kindle no solo descubrí grandes autores independientes, sino que conocí la posibilidad de publicar sin coste.
Yo escribía relatos que publicaba en una página de internet especializada en ese tipo de relatos, allí me encontré con escritoras que hoy publican en Amazon con mucho éxito.
Por aquel entonces estaba de moda la novela erótica (?) 50S. Descargué la primera y me causó una impresión muy mala, tanto que no seguí con la segunda. Entonces decidí aprovechar alguno de mis relatos eróticos y convertirlo en novela. Así surgió No te preguntaré, fue número 1 en erótica durante bastantes semanas y estuvo meses entre las diez primeras. Eso me animó a seguir escribiendo o desarrollando relatos que ya tenía hasta convertirlos en novelas.
Tengo que decir que 50s aunque me parezca cursi y poco creíble, tuvo un merito enorme, aparte de hacer millonaria a su autora, y es el haber normalizado el erotismo como un género literario y mas y que nadie se avergüence de decir que lo lee. Ya era hora, la pena es que con los grandes autores que hay en Europa que han escrito bellísimas páginas eróticas, tenga que venir un libro como 50s a normalizar ese tipo de literatura. Pero eso es lo que tiene el marketing. Bienvenido sea.

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¿Cuántas obras llevas publicadas?

Cuatro novelas y una Antología poética. Bueno, y hay algo más por ahí, pero con un seudónimo que no voy a revelar, jajajaja.


¿Cuál es tu mejor novela hasta la fecha?

Creo y espero que la última, La fuerza de los abrazos. Y lo digo por dos motivos, primero, porque creo que todo escritor intenta crecer con tal y, por lo tanto, la última debe ser siempre mejor que las anteriores. Pero, en segundo lugar, porque es una novela que marca un cambio de registro en mi trayectoria, que de una forma u otra estaba ligada al erotismo, aunque las dos anteriores (La gata colorada y La reina de Panamá) son thrillers, pero sus personajes, como sucede en la vida real, tienen una vida amorosa y sexual. Además, es una novela que me apetecía mucho escribirla como homenaje a todas esas personas que luchan contra enfermedades graves. La he escrito con mucho cariño y, sobre todo, con mucho respeto, intentando no caer en el morbo ni la frivolidad. Detrás hay también un trabajo importante de documentación. Me llevó dos años tenerla lista. Si no es la mejor, no podré estar satisfecho. Pero no olvidemos que los lectores tienen siempre la última palabra.


¿Tienes algún referente en este difícil mundo de la escritura?
Tengo muchísimos autores a los que admiro, muchos de ellos autores independientes, pero a la hora de escribir no busco referencias, creo que cada uno debe contar sus historias desde su interior, a veces desde las tripas. Eso es lo que nos hace diferentes, aunque escribamos los mismos géneros. No, no tengo ningún referente.


¿Qué debe tener un escritor para que sus obras sean leídas?
Esta sí es una pregunta difícil de contestar. Un escritor ante todo debe tener talento para soñar y capacidad para transmitir sentimientos. No sirve escribir bien y hacer maravillosas descripciones como si pintara un cuadro con regla, escuadra y tiralíneas. Un cuadro, o cualquier obra de arte, debe transmitir sensaciones, producir sentimientos, pues un escritor debe ser capaz de transmitir todo eso con palabras. Claro, cuanto más sencillas sean las pinceladas, cuanto más fluido sea el lenguaje, más fácil le será comunicar con el lector. Si el escritor abuso de los recursos del lenguaje, puede crear una obra de arte que le encumbre, ¿pero llegará a la mayoría de lectores? No olvidemos que no todos los lectores son eruditos del lenguaje. Yo siempre digo que no escribo para gente que lee sobre un escritorio cubierto de piel verde y a la luz de una dorada lámpara, sino para la gente que lee para desconectar, ya sea en su casa, en el metro, en el autobús o cuidando un rebaño en el monte.
Una vez que se consigue transmitir y atrapar al lector en tus historias, queda lo más difícil: llegar a esos lectores. Que te conozcan, si no difícil será que te lean. Ahora las redes sociales dan una gran oportunidad, pero, incluso así, la ayuda desinteresada que hacéis personas como tú que nos ayudáis a ponernos en contacto con lectores, es fundamental. Por eso siempre os estaremos agradecidos todos los escritores.

ESTA ES LA PORTADA

Gonzalo Fernández nos presenta su obra LA FUERZA DE LOS ABRAZOS
Gonzalo Fernández nos presenta su obra LA FUERZA DE LOS ABRAZOS


¿Cuánto tiempo te lleva una novela hasta terminarla?
Terminar el manuscrito, varía de la inspiración y del tiempo que pueda dedicarle. Sin embargo, yo tengo un proceso propio. Cuando termino el manuscrito me gusta dejarlo “en el cajón”, dedicarme a leer o a escribir otras cosas, hasta que casi me he olvidado de lo que he escrito. Después lo retomo y ahí empieza el trabajo duro, correcciones, eliminar párrafos e incluso páginas (algo que a los escritores nos duele en el alma), comprobar que no haya incoherencias en los datos de documentación ni en las cronologías. Así una y otra vez, hasta que llega un momento en que siento hastío por la novela. Entonces la doy por terminada y empieza el periodo de corrección ortotipográfica, maquetación y publicación. Normalmente tardo alrededor de dos años. Eso no quiere decir que en medio no escriba algo más, que incluso pueda publicar. Este año, por ejemplo, mientras estaba en la fase final de La fuerza de los abrazos, y como efecto del confinamiento, sentí la necesidad vital de escribir mis recuerdos (Memorias de un emigrante gallego). Lo escribí casi de un tirón y lo publiqué sin muchas pretensiones, sin embargo, ha tenido una gran acogida.


¿Qué es lo más difícil en todo el proceso de escritura?
Escribir el primer párrafo. El hecho de enfrentarse a una página en blanco produce cierto vértigo, pero una vez que empiezas, se trata de dejar a los personajes que tomen vida e ir siguiendo sus andanzas.


¿Cómo escoges a tus personajes?
No soy escritor de guiones previos ni fichas. Cuando tengo una idea me pongo a escribir, los personajes van surgiendo unos a rebufo de los otros. Tampoco soy de “dibujar” los personajes, me gusta dar solo pinceladas de su carácter y de su físico. Creo que se debe dejar margen al lector para crearlos a medida de su imaginación.


¿Te identificas con algún personaje de tus novelas?
Me identifico con valores de mis personajes, por ejemplo, el respeto por las personas. No hay duda de que en una novela todos dejamos algo de nosotros mismos, pero si lo que me preguntas es si algún personaje es autobiográfico, no.


¿Planificas todo antes de ponerte a redactar o vas sobre la marcha?
¿Cuál es la novela que más te ha costado escribir?

La gata colorada. Es una novela densa, con varias tramas y muchos personajes. También muchas horas de documentación. La escribí durante un periodo en que no podía dedicarle mucho tiempo, eso me causó desfases cronológicos e incluso incongruencias de escenas. Al final tuve que imprimirla en papel y corregir bolígrafo en mano. Fue un duro trabajo, pero mereció la pena. La terminé en 2015. Lo peor vino cuando terminada la novela saltó a los medios de comunicación el escándalo de los papeles de Panamá. Pensé “me jodieron la novela, llegué tarde”. La dejé en el cajón, pero algunos amigos escritores que la habían leído me animaron a presentarla y como en realidad estaba muy satisfecho de mi propio trabajo decidí publicarla y presentarla al PLA 2017, estuvo en los primeros puestos de popularidad durante todo el periodo del concurso. Las críticas fueron todas muy positivas.
Muchos lectores me preguntan cuanto hay de verdad en ella, yo siempre les contesto que lo único que es totalmente ficción es la parte erótica. Si no lo fuese tampoco lo admitiría jajajaja.

UNA HISTORIA MÁGICA

GONZALO FERNÁNDEZ APUESTA UNA VEZ MÁS POR EL PLA2020
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¿Y la que más te ha impactado?
Entiendo que te refieres a novelas de otros autores. Me han dejado huella muchas novelas. De escritores de editorial me impactó mucho En nombre de todos los míos de Martin Gray, Dime quién soy de Julia Navarro, soy fan de la saga Caballo de Troya de J.J. Benitez. No sé tantos otros, Mario Puzzo, Chufo Llorens….
De escritores independientes también hay muchas novelas que me han impactado: EL silbido de la serpiente de Aída del Pozo, Citizen Márquez y Camino hacia la extinción de Lars Jacobson (nuestro compañero y amigo Carlos Fernández), Capitán Riley de Fernando Gamboa. Disfruto con novelas históricas de Antonio Orozco guerrero porque uno aprende historia divirtiéndose. En este PLA estoy leyendo novelas muy buenas, que no voy a nombrar para que no parezca que me decanto por promocionar a alguien, jajaja.
Cuando se lee mucho es difícil responder está pregunta porque seguro que uno se deja a muchos. Pero hay libros que, aunque no te causen un impacto especial, son maravillosos y te enganchan, te elevan del suelo y no puedes parar de leer, y no solo novelas. Podría decir que el primer libro que me marcó en mi adolescencia fue Cartas desde mi molino de Alphonse Daudet, cuando lo leí pensé “yo quiero escribir como este señor”


¿Qué haces cuando te quedas en blanco?
Lo dejo, me pongo a leer o a escribir otra cosa, algún relato, o a revisar algún escrito anterior. Pero debo decir que pocas veces me quedo en blanco porque soy un anárquico y no sigo una rutina de escribir cada día equis páginas o palabras, como sé que hacen muchos escritores, porque la teoría dice que hay que ser disciplinado y escribir cada día. Yo desde joven soy un ácrata y solo me pongo a escribir cuando estoy inspirado y siento la necesidad de plasmar negro sobre blanco.
No tengo guion previo, no hago fichas, no hago una definición previa de los personajes y escribo solo cuando estoy inspirado. Supongo que eso es lo que hace que me lleve tanto tiempo a escribir, pulir y dar por terminada una novela. Seguramente no es el mejor sistema, pero es el que a mí me cubre mi necesidad vital. Yo no escribo para hacerme famoso ni para ganarme la vida haciéndolo, para eso llegué tarde y, afortunadamente no es algo que ya me preocupe. Pero que nadie se engañe, no es que no tenga ambición. Sí la tengo, esta es que me lea la mayor cantidad de gente posible y saber que lo que he escrito les ha transmitido sensaciones y sentimientos.

¿Cuánto vale la satisfacción personal de haber hecho pasar un rato agradable a otras personas?
Con esto quiero decir que aquellos que sois más jóvenes y que tenéis la esperanza y la oportunidad de cumplir vuestro sueño de ganaros la vida escribiendo, la ambición sana es obligatoria y necesaria, no os rindáis nunca y no me toméis como ejemplo. Ser más disciplinados, o… no. Jajaja


¿Alguna vez has pensado en tirar la toalla?
Sí, cada vez que termino una novela y me peleo con KDP para subirla. Cuando luego la releo y detecto errores y tengo que volver a subirla. Acabo aborreciéndola y me dijo “esta es la última”. Pero luego, viene el síndrome de abstinencia y vuelvo a escribir.

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